vendredi 14 avril 2017

Connaître Humberto Ak'abal






"J'ai commencé à écrire quand mes cicatrices ont fleuri."

Humberto Ak'abal


Petite porte

Cette poésie est seulement 
une petite porte pour que,
si tu le veux, tu entres dans mon coeur;
où les mots ne sont plus nécessaires.

Ce rêve

J'ai rêvé que j'étais enterré
des branches se sont élevées depuis mon corps
je me suis rempli de feuilles,
les oiseaux chantaient sur mes bras;
mon coeur croissait sur l'arbre.


Attentif

Être attentif aux remous de l'eau
sans jamais se mettre dans le sens du courant


Les raisons

Ces poèmes n'ont pas été écrits
pour sauver quoi que ce soit
sinon pour 
ne pas tout oublier


Courage

Après cinquante ans,
je ne parviens pas à mesurer les forces de son courage.

Combien de fois l'ai-je vue triste,
cassée sous le poids du travail,
pleurant en silence,
souffrant en son intérieur.

Et aujourd'hui, comme si soudain
j'avais levé les yeux;
je vois ma mère
et je me rends compte 
que moi aussi
je commence à vieillir...


L'autre pont

Si mes chevaux parlaient
ils te raconteraient sans ambages,
mes peines, tristesses, trahisons,
mes jours et mes jours de désoeuvrement

Ils te raconteraient
cette longue nuit où 
je ressassai ce thème...

De cette matinée
où je me suis rendu sur le pont
saisi d'une pensée triste,
En voyant le vide, 
J'ai senti la peur, 
je suis revenu et j'ai découvert mes cheveux blancs...


Le ciel fermé

Ce jour-là 
les nuages fermèrent le ciel 
pas une goutte de soleil.

Une coulée de vent frais 
nous décoiffait l'âme

Chaque fois qu'un tel jour s'annonce,
Même les mots se rident 


Humberto Ak'abal, Cuando las piedras hablan


traduction Etienne Milena pour ces fragments

mardi 11 avril 2017

Presidenciales





La tentación se apoderado de uno, cuando piensa en la política, de alejarse y de construir una cabaña en un jardín para refugiarse en ella, como Cabeza-Cebolla, el personaje de Crumb que quiere cambiar el mundo con sus dos manos de pelagallos, y que finalmente, decide de no mover ni un dedo para enfocar su atención en el lento crecimiento de las zanahorias de su jardín, sin pensar en nada más que en la cosecha que se está preparando en solitario.

Sin embargo, sería un buen ejercicio condensar en un articulo en español la competición que tiene lugar en Gabacholandia a estas alturas de las elecciones.

Si debería dar una imagen acertada, diría que Francia, al igual que los otros países, funciona como una empresa cualquiera. Cada cinco año, la oligarquía elige un representante en marketing empleado para tranquilizar la población y los accionistas del Medef (el conjunto de las grandes empresas del país).

Este año, el elegido tiene como nombre el de un banquero de 39 años, Emmanuel Macron.

Frente a la amenaza que representa Marine Le Pen, que ha crecido de forma brutal desde los atentados (pero ya había empezado a crecer cuando simuló una riña con un padre demasiado extremista), Macron era un personaje que la prensa adulaba hasta la locura. Unos sondeos surrealistas le ponían en lo más alto cada día. Pero el tiempo ha pasado y el globo se ha deshinchado. Frédéric Lordon, el economista instigador del movimiento Nuit-Debout, denominaba a Macron "el tomate hidropónico", en referencia al su incapacidad a tocar el suelo, a juntarse y a escuchar a gente de clase más popular. De Macron, solo queda una imagen publicitaria con un eslogan prometedor ("Pensad "primavera"! En marcha!)  que ni siquiera los Guiñoles tuvieron que declinar en parodia... El caso Fillon, demasiado próximo a Putin y castigado como tal, no compensó este declive evidente.

Quien puede aprovecharse de esta situación? Jean-Luc Mélanchon. Este antiguo hijo espiritual de Mitterrand se prepara para lo impensable: acceder a la presidencia, pese al fiasco de la izquierda francesa, la más deshonrada de Europa si cabe. El representante de está, Hamon, sabe que no tiene ninguna posibilidad más adelante del puesto cinco. El mismo que el de Hollande si este se hubiera presentado. En un brote de lucidez, Hamon ya ha dicho que apoyaría a Mélanchon  en la segunda ronda, seguramente en vista de un puesto de ministro. 

Pero quien es Mélanchon ? Para un extranjero, es un desconocido. Para un francés, es un supuesto defensor del mundo obrero, pero con un discurso híbrido,  ya que apoyó con todo su corazón a Maastricht, formando parte desde unas décadas de la nomenclatura francesa. 


Dado que Le Pen va a arrasar el 28 de abril con un programa nacional-socialista, uno se puede preguntar cual sería la mejor alternativa. No creo que queden muchas y se puede intuir que los abstencionistas, al igual que Cabeza-Cebolla, llevan el razonamiento hacía la sabiduría,  limitando el campo de su acción política al dulce mirar de las zanahorias de sus huertos.